
Quiero ir a la puerta del arcoiris invertido que sonríe, y entrar al futuro, desde este presente, que ya no sería solo un sueño, -¡nunca más!-. Quiero ser un compromiso, incontenible, de presencia paradisíaca, con piel que únicamente sienta tus poros, con mis ojos felices, al encuentro de los tuyos, irisados; con mi existencia que sólo a ti consagraría. |